Así es como el tren eléctrico “beneficia” a Limón

En las últimas semanas el proyecto del  tren eléctrico ha generado un debate respecto a su viabilidad, financiamiento y prioridad en tiempos de pandemia, sin embargo,  la discusión de infraestructura pública  nuevamente involucra solo a las provincias del Valle Central. Es aquí donde surge la pregunta ¿por qué podría interesarle esta discusión a una persona que vive en las zonas costeras?, y más específicamente, ¿por qué debería importarle a alguien que vive en  Limón?

 Sea cual sea el costo, al final de cuentas lo debemos pagar todos sin importar la zona en la que vivimos y si hacemos uso regular de este servicio. Si consideramos que según el último informe del Estado de la Nación el país pierde alrededor de 3,8% del producto interno bruto en las presas (aproximadamente $2527  millones), parece que el proyecto “se paga solo”.

Además del beneficio económico, en el estudio de factibilidad presentado por el INCOFER se mencionan beneficios sociales, ecológicos y de mejoramiento del transporte público. Si  tomamos en cuenta que la mayor densidad de población se encuentra en el Valle Central  y que es en esta zona donde se genera la mayor riqueza económica, el proyecto parece estar justificado.

Hasta ahí, todo muy bonito.

Si bien el proyecto parece bueno, las dudas empiezan a surgir  cuando cuestionamos el impacto directo que tendrá en las provincias costeras y como este  podría  mejorar la calidad de vida de sus habitantes. 

En el caso de la provincia de Limón, debido a que una cantidad considerable de personas viajan al valle central por trabajo, estudio o salud, se podría pensar en un beneficio, pero únicamente para esta población. Por lo demás, la mayoría de las personas que vivimos aquí o en cualquier provincia costera, seguiremos padeciendo  los problemas en infraestructura vial y  de transporte público que tenemos y que no son pequeños.

Para dar algunos ejemplos:

  • Puente de una sola vía en la entrada a  Cariari
  • Accesos a las barras en malas condiciones
  • Ruta 32 sin avances importantes y sin fecha de entrega

Lamentablemente, nuestro aporte a la economía nacional no es suficiente para girar hacia una estrategia agresiva de inversión en obra pública en las provincias costeras. Los grandes proyectos siguen concentrados en la  GAM, lo que a su vez mantiene  la desigualdad en las provincias más pobres del país.

Abogado en Linea

Realidad de la provincia

Limón es una provincia mayormente agrícola con un sector industrial y comercial en tímido crecimiento, por lo que, la necesidad de trabajo hoy es más urgente que nunca. A pesar de que en recursos naturales es una región sumamente rica, el poco interés  de los gobiernos centrales y la corrupción que hay en los cantones de la provincia, ha provocado (al igual que en el resto de las regiones del país) un atraso socioeconómico con respecto al  valle central. Con políticas “valle centralistas” y gobiernos locales ausentes en su compromiso con el desarrollo  de la región, pareciera que nuestra realidad está lejos de cambiar.

Si el costo  de la infraestructura se nos cobra a  todos los que vivimos en Costa Rica, los que estamos fuera de las provincias centrales también queremos nuestra parte del pastel. Proyectos que cambien de manera positiva la realidad de pobreza que hoy enfrentamos y que históricamente ha existido.

Sentido de urgencia

Si Costa Rica fuera una casa y sus gobernantes fueran los dueños, estos estarían más preocupados  porque sus vecinos y amigos vean las mejoras que están haciendo continuamente en la fachada, (aunque puertas adentro la casa se esté cayendo) para que en el siguiente concurso de “la casa más linda del barrio”, estos sean los ganadores.

Con este ejemplo, lo que pretendo explicar es la falta de sentido de urgencia del gobierno al plantear un proyecto que si bien mejora la movilidad en una región del país, las necesidades viejas del resto del territorio  siguen esperando soluciones que contribuyan a un desarrollo más equitativo y que igualen las oportunidades para sus pobladores respecto a los del GAM.

El tema del tren eléctrico debería plantear un análisis que salga  del valle central. Es un proyecto necesario y urgente, pero Limón, Guanacaste y Puntarenas también tienen necesidades urgentes desde hace décadas que ni siquiera se encuentran en la discusión de obra pública. Proyectos como el Tren Eléctrico Limonense de Carga (TELCA) y el Canal Seco Interoceánico que podría tener todo el corredor norte del país, están en etapas muy tempranas  de desarrollo, o incluso, en el caso del canal seco, descartado por el Consejo Nacional de Concesiones. Proyectos que traerían un verdadero desarrollo país, desde la costa caribeña.

Entonces, el Tren eléctrico en el valle central ¿por qué debería importarle? Esa es una pregunta que usted ya puede contestarse.

Francisco  Xavier Chaves Brenes

Estudiante de licenciatura en ingeniería civil

*Los comentarios expresados en las columnas de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la posición del medio.

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